
Me cuesta muchísimo soñar, de hecho llevaba un montón de tiempo sin hacerlo, pero las últimas cuatro noches he vuelto a hacerlo. Quizá sea la tranquilidad de dormir en casa y no tener que madrugar para trabajar, pero la verdad es que se agradece. Eso sí, los sueños han sido todos de lo más peculiares, resumo mucho cada uno porque eran largometrajes:
- Nos vamos de vacaciones en un tren futurista, descarrilamos por culpa de una materia negra que solo sobrevive en la absoluta oscuridad. Cuando llegamos a nuestro destino está todo como en una montaña azotada por un tsunami y constantes tornados. Huyendo por la montaña nos perdemos y nos comunicamos por teléfonos que nos vamos encontrando.
- En una especie de cobertizo abandonado, saltando desde el techo atravesabas el suelo y dos o tres pisos subterráneos llegabas hasta una especie de batcueva donde me ponía una especie de traje a lo Ironman. La sensación mientras me ponía el traje era fantástica, metía las manos en dos agujeros y al hacer fuerza el metal cedía y se iba adaptando al cuerpo, muy guapo.
- Por alguna razón me cuento los dedos de los pies y tengo 6 en el derecho y 7 en el izquierdo. Me los cuento mil veces con idéntico resultado y me pregunto cómo es posible que no me hubiese dado cuenta antes. Me despierto, me cuento los dedos del pie derecho y tengo 5, al fin, era un sueño! entonces me cuento los del pie izquierdo y tenía 6, joder había soñado que me había despertado!.
- Sabéis que los sueños son muy efímeros, verdad? pues el de hoy se me acaba de olvidar mientras escribía los anteriores. Intentaré acordarme luego.